Nuestras instalaciones

El colegio

El colegio es un centro de educación especial concertado, en él contamos con cinco aulas, ocho profesores, seis auxiliares y veintiséis plazas. Dispone de cocina propia donde se hacen platos adaptados a las necesidades de los niños. 

Hay una pequeña piscina climatizada donde se realizan ejercicios de hidroterapia. Todos los niños reciben diariamente una sesión de fisioterapia personalizada, adecuada a su situación. También mantenemos seis rutas de autobuses escolares adaptados para poder llevar sillas de ruedas.

El centro de día

Al igual que el colegio, la población atendida presenta diagnósticos de parálisis cerebral, encefalopatías afines, deficiencias o minusvalías severas o profundas y plurideficiencias. De hecho, los alumnos atendidos en el centro de día son, en su mayoría, antiguos alumnos del colegio que han sobrepasado la edad escolar. Estas edades suelen ser las más problemáticas y donde más se nota el vacío existente en cuanto a recursos para la atención de estos jóvenes.

Los chicos y chicas que asisten al centro de día se organizan en diferentes aulas según su grado de afectación. Provienen de dos poblaciones los que pernoctan en la residencia y los que van a dormir a sus casas y usan el servicio de ruta.

Muchos de los recursos son compartidos con el colegio, por ejemplo, el servicio de fisioterapia, el servicio de enfermería y el de hidroterapia.

La residencia

Cuando nuestros chicos se hacen mayores es necesaria una asistencia individualizada y este periodo coincide con la etapa en la que los padres ya son mayores o no tienen disponibilidad para atender estas necesidades. Es por ello que el servicio residencial para personas con parálisis cerebral gravemente afectados tiene unas connotaciones que lo hacen de especial relevancia.

La residencia acoge a los chicos y chicas que duermen en estas instalaciones y que asisten al centro de día por las mañanas, sin grandes atascos ya que simplemente pasan de un edificio al contiguo.
Es el futuro hogar de nuestros hijos y da tranquilidad a sus padres al saber que sus hijos estarán bien atendidos cuando ellos ya no estén, o no puedan cuidarlos adecuadamente.

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